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Copermática con el Deporte y las Artes Marciales

Copermática con el Deporte y las Artes Marciales

Copermática cree y apuesta por potenciar y fomentar el deporte de la Región. El deporte es un gran aliado en la prevención de enfermedades cardiovasculares que proliferan con el sedentarismo, el estrés… por consiguiente el pasado mes de febrero fuimos pioneros en la integración del proyecto sobre desarrollo empresarial, integrando el conocimiento del Tai Chi dentro de nuestra empresa (artículo relacionado). Proyecto guiado por el Maestro y Campeón del mundo, Claudiu Mihaila.

CLAUDIU MIHAILA sigue ampliando su extenso palmarés y el pasado 25 de mayo regresaba de la Gala Dragons Awards de Alemania con 4 nuevos títulos:

  1. Primer Premio Dragons Awards Alemania 2019
  2. Bat System Self – Defense nivel 3
  3. Representante de España de Chin Boo Athletc Asociación Martial Arts
  4. Cinturon Negro 2 Dan Wuahu & Self Defense por la Chin Boo Athletic Asocición.

A continuación os dejamos la entrevista que Claudiu Mihaila nos concedió antes de su partida, donde pudimos descubrir más de él como persona y su trayectoria profesional.

 

Claudiu Mihana, natural de Transilvania. ¿Cómo llegaste a Tomelloso?

Así es… Pues realmente llegué sin planearlo. Yo estaba en mi país, y en esa época lo que quería era salir de allí. Alemania era mucho más difícil y España me llamaba mucho la atención y por el idioma, al ser u país latino me resultaba más fácil de comprender. Finamente llego a Madrid, donde estoy un par de días, enseguida me sentí rechazado por mi propia gente, los cuales que ya había llegado tarde y no iba a poder encontrar trabajo, pero me hablaron de una localidad que vive del campo, con mucha agricultura y la verdad que al llegar a Tomelloso fue para mí como el “oxígeno”.

De esa manera llego a Tomelloso y aquí sigo después de 19 años. Y la verdad que no he tenido esa curiosidad, ni necesidad de tener que cambiar buscando otro lugar donde vivir, si he viajado mucho, pero Tomelloso es mi sitio, donde me encuentro como en casa.

La gente me recibió muy bien, y eso me ayudó mucho. En todo momento he intentado aprender de ellos, de sus costumbres, su forma de pensar, porque están más avanzados que nosotros, analizar qué es lo que realmente hacen bien, aprender y poder desarrollar esa parte buena, porque cada uno tiene una parte buena y una menos buena… el yin y el yang… hay que buscar el equilibrio.

 

Quería destacar lo que estabas diciendo… hay que aprender de la gente que te rodea. Ese pensamiento también lo llevas en tus viajes, de los que intentas aprender cada vez algo más… para ti no son solo campeonatos, ¿No es cierto?

Así es, eso es… Un campeonato no deja de ser un campeonato, ¿no?... Una sal grande, dos competidores, una expresión de sus trabajos, un jurado de 20 o 30 personas, como es en el campeonato del mundo. En este tipo de campeonato, van juzgando tu trabajo… como en gimnasia rítmica, por ejemplo… es en ese momento cuando cualquier pequeño movimiento puedes fallar, puedes tener una pequeña tensión que te haga subirte al pódium o quedarte fuera. Pero el viaje en sí… realmente es mucho más porque te enriquece muchísimo.

Me paso hace unos años en China una experiencia sorprendente. Allí pude encontrar un monje, como yo lo llamo… “el monje de las nubes”… allí apoyado en la pared de un templo, realmente parecía un mendigo. Fue en el templo de Chiang Mai, donde va a ser el campeonato del mundo, allí en lo alto de la montaña hay 3 templos, el de oro, bronce y plata.

La verdad que esa experiencia de encontrar aquel monje para mí, para mi parte interna ha sido bastante buena, porque muchas veces pasamos por los viajes realmente ciegos, vemos edificios, vemos que se mueve, pero realmente no vemos la gente que puede aportarte y a la gente a la que tú puedes aportarle. Entonces esa parte interna, que realmente se trabaja, que realmente yo trabajo la tengo muy desarrollada y es algo que sale de dentro, lo tienes o no lo tienes. Se puede trabajar, pero… al final si no se tiene, no se tiene.

Volviendo a la historia del monje… podría haber más de 3.000 personas a lo mejor en aquella montaña, pero nadie se acercaba a aquel monje, yo lo vi. Me llamó la atención muchísimo aquella persona vestida como un mendigo y me acerqué. Simplemente quería ver como pdía ayudarle, o podía intercambiar algo con él para como decía ayudarle. Pero realmente no era un mendigo, sino un monje, a quien no puede ayudar, sino que él me ayudó a mí, me hizo ver cosas que realmente necesitaba ver en aquel momento, estaba un poquito bajo tanto de ánimo como de salud. Es en ese momento es cuando no piensas en ayudar al prójimo, sino a ti mismo. Pero esa fuerza de incluso estar mal y de tener todavía ganas de ayudar al prójimo eso te hace de realmente subir un escalón más y de poder realmente recibir que necesita en aquel momento. Entonces el egoísmo por ejemplo de mirar a uno mismo siempre nos ciega y nos hace de limitarnos realmente. Hay que mirar un paso más allá y dejarnos nuestro ser y de mirar a las personas un poquillo porque tienen que ver y aportarnos y aportarles a ellos.

 

¿La falta de idioma como en este caso, no ha sido nunca un impedimento en tus viajes?

Hay una conexión más allá de los idiomas, que rompe reglas, yo miré a esa persona, el me miró y me acerqué. Sin ese idioma, intenté ayudarle por señas. Él tenía una “mala” en las manos, que son estas pulseras (señala una pulsera de cuentas de madera que lleva en la muñeca) y por señas le intenté decirle que quería pagarle por esa pulsera, que utilizara ese dinero para comer. Él por señal me indicó que no se vendía… me quedé sentado al lado suyo 10 min. Sin hablar… Cuando me levanté para irme me cogió de la chaqueta y me indicó que me quitará mi pulsera… de su mochila saco un libro antiguo y empezó a leer en su idioma, en sánscrito más bien, una lengua antigua y empezó a limpiarme por decirlo de alguna manera mi pulsera. Esa ha sido la experiencia que mejor he vivido. En ese momento yo como agradecimiento le metí algo de dinero en el bolsillo y él como agradecimiento me dio un de sus pulseras que sacó del bolsillo. La verdad que en todos los campeonatos la llevo con orgullo y me acuerdo siempre de él.

Encontrar un verdadero monje es muy difícil, no tienes esos ojos para ver… yo lo digo, si no ves con el alma, no puedes ver a esas personas, si solamente miras con los ojos es imposible verlos, mirar solo con los ojos es como estar ciego, tienes que mirar con el alma y actuar con el alma. Interviene la mente, por supuesto, es donde nos debía, pero realmente debe de haber una conexión, mente, espíritu, alma, una conexión y un equilibrio, es cuando realmente funciona.

 

Mirar con el alma… Maravillosos pensamiento.

Si, durante mi vida he pasado varias etapas, en las cuales realmente como he dicho en un principio, si tu realmente estás dispuesto a aprender pues de las experiencias del día a adía que tenemos todo el mundo, aprendes y te desarrollas. Yo he tenido como ejemplo a mi abuelo, era una persona muy humilde, entonces yo he visto dentro esa persona humilde, las fuerzas y las puertas que podía abrir por su forma de ser, fue un ejemplo.

 

Háblanos de tus próximos proyectos.

Primero voy la semana que vienen, fin de mes, más exacto el viernes a Alemania, a la gala Dragon Awards, estoy nominado por Martial Arts Association - International de Alemania y por Italain Chin Woo Athletic Association. Son los dos organizadores y que realmente es por el trabajo y desarrollo del arte marcial, y como mejor instructor verano 2019 de artes marciales chinas. Vamos a estar ahí e incluso va a estar también Carácter Manchego como mejor empresa de desarrollo empresarial y la verdad que muy bien. Entonces voy a estar este fin de semana ahí, la verdad que estoy muy orgulloso de estar nominado, Voy a ver qué pasa y si cogemos ese premio, y si no… seguramente lo que hacemos es esa experiencia de la que siempre hablamos. El mes que viene voy a China seleccionado para el campeonato del mundo, que son cada dos años, estuve en 2017, donde conocí al “monje de las nubes” y vuelvo en 2019, la verdad que con otras ideas, mejor trabajo… da igual la finalidad pero realmente si gano mejor, por supuesto, pero si no gano me quedo con todo lo que yo he aprendido en estos dos años. Intentaremos hacer un buen trabajo, del 12 al 20 de junio.

 

El lujo de ir despacio.

La verdad que cuando entiendes tu ritmo y tu forma de hacer las cosas y de actuar. Necesitamos realmente entender ese ritmo, porque ese ritmo realmente te da las pautas que tú necesitas para que tú puedas aprender, yo no puedo estar en otro ritmo, crearía tensión, mal estar y me aprendizaje se volvería mucho más pequeño.

Tengo la suerte de entrenar solo, busco esa soledad para descubrir, para descubrir el trabajo externo… El trabajo de Tai Chi me ha hecho realmente de descubrir y descubrir... somos como las cebollas, vamos a descubriendo capas y capas. Es solamente el entrenamiento a base de repetición, repetición, de volver a entrenar y volver a descubrir, volver a mejorar, es lo único que nos da las pautas. Luego nos tenemos que poner a prueba y para eso nos sirven los campeonatos… tenemos que ver como reaccionamos bajo tensión, bajo ese estrés y agotamiento. El campeonato es bueno para eso, no hay que utilizarlo para medirse el ego de querer conseguir todas las medallas, quiero ser el número uno… Si yo hago buen trabajo seré el número uno, si gano dinero y me compro un Ferrari, pues mejor, ¿no?.... Y si voy a 80km/h en lugar de ir a 200km/h pues mucho mejor y disfruto mejor del paisaje, quiero decir que muchas veces estamos equivocados.

 

Antes de terminar… un consejo.

Umm… tenemos que volver hacia nuestro interior y mejorarlo, nuestros interior suele reflejarse en lo externo, solemos ir rápido hacia afuera, mejorar con pasos gigantes y perdemos cada vez más la parte interna… No hay una conexión en el avance externo con la parte interna, entonces hay un desequilibrio y volcamos. O sea, mi consejo... ir más despacio y profundizar hacia dentro, hay que ir hacia dentro porque se no siempre hacia fuera damos a entender que hemos amasado mucho, que hemos avanzado mucho como tecnología, pero realmente perdemos esa parte interna y esa humanidad. Entonces ya que tenemos esa oportunidad de amansar tanto vamos a no perder la parte interna, entonces podremos disfrutar todo mucho mejor, por eso digo siempre “el lujo de ir despacio” se trata de ir despacio, encontrándonos y frenando un poquito esa velocidad.

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